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Desde la cancelación y defenestración de mi amigo Patricio Fernández en manos de las huestes nostálgicas del allendismo acrítico, se ha escrito un sinfín de columnas de opinión sobre este tema. Que si Allende fue un héroe o un inepto, un soñador o un comunista rabioso, que se suicidó o que lo mataron, y seguirá siendo así hasta la celebración del 50º Aniversario, que será tan polarizado o más que en décadas anteriores.

Lo que me ha sorprendido de la gran mayoría de estas columnas es el ombliguismo chilensis. Desde las declaraciones del PC hasta las de los habituales columnistas del Mercurio, este fue un asunto de chilenos, por chilenos y para los chilenos. Falso. Chile estaba en el patio trasero de los EEUU en medio de la Guerra Fría, y desde el mismo día de la elección de Allende, su destino estuvo sellado.

Nixon y Kissinger no iban a permitir otra Cuba en el continente americano. Claro, después vendrían los otros “detalles” como la crisis económica, el ultrismo del PS, etc. pero, aunque no hubiera habido tanto desorden interno, la revolución con olor a empanadas y vino tinto estaba condenada desde antes de nacer. Buena parte de la jerarquía militar chilena había sido formada y entrenada en el Canal de Panamá por los militares americanos y era de un antimarxismo cuidadosamente inculcado. Los pocos militares que vacilaron fueron limpiamente purgados o muertos.

Como botón de muestra, una pequeña anécdota personal. Yo estuve exiliado por el dictador en México, desde 1975 hasta 1989, fecha de mi retorno al país. Ya dedicado al oficio de la consultoría, el Banco Interamericano de Desarrollo me contrató en 1995 para dar una asesoría a su oficina en Barbados, hermosa isla caribeña. El representante del Banco era un gringo afable y simpático, aproximadamente de mi edad. Una noche me invitó a cenar a un grato restaurant a orilla del mar, y con el fluir de las cervezas nos contamos nuestros resúmenes de vida. Terminé contándole algunas de mis historias de exilio.

Con sonrisa socarrona me dijo: “te contaré que estaba yo haciendo el 11 de septiembre de 1973. Yo tenía tu edad a la fecha, o sea unos 25 años, y era un miembro junior de la CIA, de bajo nivel, simplemente encargado del escritorio (desk) de Chile en Washington. Yo era el que enviaba y recibía los télex encriptados de ida y vuelta entre la CIA, los militares, y nuestra embajada en Santiago. En otras palabras, por mi escritorio pasó absolutamente todo lo que ocurrió antes, durante y después del golpe militar”.

Abrí los ojos como platos. “¡Por favor, cuéntame hasta el último detalle! Comienza por explicarme qué tan involucrada estuvo la CIA en el golpe militar”. Respondió “completamente. Lo planificamos desde marzo del 70, lo organizamos, y lo financiamos desde la huelga de los camioneros en adelante, hasta los detalles militares del día 11. Todo. Lo único malo fue que el plan consistía en que, a los seis meses del golpe, los militares llamaban a elecciones, ganaba la Democracia Cristiana y capítulo cerrado, pero a poco andar Pinochet nos mandó al demonio y siguió haciendo lo que él quería, con todo el resto de lo que tú ya sabes”.  Pese a todos los intentos de los demócratas en Chile, y al disgusto de los gringos, Pinochet siguió aferrado al poder riéndose en sus caras.

Después de su arresto en Londres, al volver a Chile en el 2000 “por razones humanitarias debido a su deteriorada salud”, bajó del avión y se paró muy alegremente de la silla de ruedas en la pista de aterrizaje, saludando a sus huestes con el bastón. Esa escena en la tele le ha resultado tóxica a toda una generación de chilenos, y me incluyo.

Fue tan sólo hasta 2004, 31 años después del golpe, que un juez dictaminó que Pinochet era médicamente apto para enfrentar un juicio y lo puso bajo arresto domiciliario. Pero el derrumbe final de su imagen en Chile, una vez más, se produjo gracias al Senado de EEUU, que en aquel año develó la existencia de 127 cuentas relacionadas con Pinochet y su familia en el Banco Riggs de EEUU, por 27 millones de dólares. Eso sin contar con los Pinocheques girados a su hijito.

Muchos empresarios de la derecha chilena, que siempre habían hecho caso omiso como cómplices pasivos de sus violaciones de derechos humanos, nunca le perdonaron estos ratoneos después de haberlo apoyado financieramente todos esos años. Sus esposas mandaban a fundir sus anillos de oro y regalaban sus joyas para apoyar la heroica lucha contra el comunismo… que terminaban en las bóvedas de un banco en NY.

La historia se escribe en paletas de grises, no en blanco y negro como prefieren algunos. Con el correr de los años, terminé apreciando algunas de las políticas públicas de Pinochet en materia económica. Ciertamente no todas, pues su gobierno terminó en 1989 con cerca de 50% de personas bajo la línea de pobreza. Horrible. Crecimiento con extrema inequidad y segregación parece haber sido en la práctica su mantra y el de su equipo de Chicago Boys, pero la verdad es que crecimiento y liberalización de los mercados sí hubo, y a la larga, ya durante la Concertación, eso facilitó la salida de la pobreza de muchos millones de chilenos.

Tampoco santifico a Allende, pues nos condujo a una locura colectiva – que yo apoyé febrilmente – de pretender hacer la revolución marxista con el apoyo de una minoría de ciudadanos, en plena guerra fría y sin el apoyo de Moscú, que por cierto miró para otro lado. Allende tenía grandes propósitos que compartía y comparto hasta hoy, pero carentes de cualquier posibilidad práctica y menos aún política, con un proyecto social que después se derrumbaría en el muro de Berlín. Soy del grupo de personas de la izquierda chilena más adeptos a dialogar con la derecha económica, en búsqueda de un modelo social democrático de desarrollo, pero donde trazo una raya indeleble en el suelo y me niego rotundamente a dialogar, es con aquellos que le celebraron y siguen celebrando a Pinochet y sus violaciones a los derechos humanos, incluso medio siglo después del golpe.

Con todo, la causa principal del golpe militar estaba ubicada en Washington y no en Santiago. Fuimos una pequeña pieza de ajedrez en una Guerra Fría que nos quedó muy grande.

 

22 Comments

  • Carmen Sepulveda dice:

    Muy buen artículo Mario, gracias. Muy claro, preciso y objetivo! Abrazo

  • Marcelo Ortiz dice:

    Aunque no lo quieras ver por lo ciego de odio que estas como mucha gente en este pais, El gobierno militar combatió contra una izquierda antidemócrata y violenta que estaba dispuesta a asesinar chilenos para lograr el poder y mantenerlo porque saben que en las urnas están perdidos. Allende ganó con el apoyo de la DC la elección y con una minoría del 30% en sus filas. Esa es la razón por la cual el Presidente Pinochet no entregó el poder a esos antipatriotas.

  • Danilo Fuentealba Esparza dice:

    Estimado Mario, sigo tu blog porque desde que supe de tu amor por Chile durante la «lucha» contra un proyecto de Constitución que no sería la «Casa de Todos», me di cuenta que eres un hombre valiente que puso en riesgo su capital personal por amor a nuestra Patria.
    Valoro también ésta columna y ciertamente NO apoyo las violaciones a los DDHH (prefiero no pronunciarme por obvio, sobre los robos de Pinochet porque la historia de robos es transversal a los distintos colores políticos, instituciones u organizaciones de todo tipo… es más bien inherente al ser humano que tiene «poder y oportunidad» conjugados con principios morales bajos, nulos o debilitados… en ningún caso la justifico, más bien la condeno).
    Sólo decir sobre ésta columna que faltó agregar el real apoyo de la URSS al Gobierno de Allende desde lo revelado por archivero de la KGB Vasili Mitrokhin, entre otros. Lo anterior muestra y demuestra que no sólo EEUU (CIA) «invirtió» en Chile, sino también la URSS (KGB). Porque éramos el «campo de batalla» más significativo por haber sido electo Allende desde un modelo democrático, aunque claramente no de mayorías.
    Por último, no te parece que la misma efervescencia e «histeria» que vimos durante la C. Constituyente donde abogados titulados llamaron a «robar» porque ahora le tocaba al pueblo, donde se detuvo a NNA cuando cantaban el Himno Patrio, donde «nuestra platita» no era nuestra… no te parece que fue la misma «histeria» que vivimos durante el 70 al 73?, cuando la Extrema Izquierda sintió que tenía todos los «derechos» y ningún deber y tomó literalmente «la justicia por sus manos» con casos NO aislados como el de Antonia Maechell, el Viceprimero de Carabineros Fructuoso Gomez, entre varios cientos y miles de chilenos?… Pinochet existió bajo el principio de «Causa y Efecto», pero la causa fue Allende, quien terminó siendo declarado por la mismísima Corte Suprema al margen de la Constitución en su oficio del 25 de junio de 1973 cuando Allende sin un liderazgo real y sin control del GAP, VOP y/o MIR, solo daba «palos de ciego»?… Pinochet no es santo de mi devoción, pero el papel de «matón del curso» lo jugó Allende y el resto es historia.
    Gracias por tu visión personal, sólo quise compartir una parte de la mía. Un sincero abrazo

    • Felipe dice:

      El empate malo. Si la KGB hubiese tenido una influencia alguna lo hubiésemos visto también en la desclasificación de documentos de la CIA, pero como le decía Fidel a Allende: no esperes nada de los soviéticos.

  • Eduardo Bartholin dice:

    Te. Felicito Mario, compañero de curso, siempre con una claridad en el análisis de este tema y de la política.
    Eduardo Bartholin

  • Claudio Duran dice:

    Me parece objetivo el escrito de Mario Waisbluth. Por supuesto siempre hay puntos, ideas, comentarios, etc, con los que
    no hay coincidencia. Esto es normal en cualquier intercambio de visiones o ideas. En cuanto al escrito de Mario, creo que en lo esencial es correcto. Lo que me preocupa mucho es la intensidad emocional más bien negativa envuelta sobretodo en la izquierda. Claro que la izquierda así como la derecha no son necesariamente de un solo pensamiento: hay una diversidad de posiciones dentro de ellas. Finalmente esperar que no vaya a haber intensos desacuerdos tanto en un lado como en el otro así como entre personas de cada lado respectivamente, es creo un e
    error. Ojalá que los desacuerdos se traten con altura de miras.

  • Eduardo Vergés dice:

    Creo haberte leído esa interesante anécdota con el ex agente de la Cía. en otro contexto lo que, por supuesto, no la invalida en este. Estoy de acuerdo con lo que planteas. Era la realidad del momento. Lo que no entiendo es el esfuerzo (de otros) por intentar tener una verdad oficial o un acuerdo en cuestiones que claramente nos dividen. Creo que todos tenemos nuestra versión de lo ocurrido y le pondremos más énfasis a aquello que apoye nuestra visión, nuestra postura, nuestra idea general de la política. Ya hemos sido testigos de aquello con el desmesurado ataque a Patricio Fernández.

  • Cristian Atala dice:

    Siempre he sostenido que en Chile se dio una pelea brava entre las 2 grandes ideologías patrocinadas y auspiciadas por los bloques americano y soviético.. Lo lamentable es que seguimos peleando ¡¡, Excelente columna Profesor..

  • Aldo Casali dice:

    Para la izquierda fueron EE.UU. y la CIA. Para la derecha y Pinochet fueron Cuba y los señores rusos. ¿No será hora de reconocer que somos responsables de nuestras propias maldades, errores y barbaries? Basta de culpar a los demás.
    ¿A quién culparemos por los tiempos presentes, estallido incluído?

    • Daniel dice:

      Bueno don Aldo… La intolerancia política puede ser la causa. Pero no he visto documentos de la KGB, si documentos desclasificados de la cía. Le recomiendo seguir leyendo

    • Miguel dice:

      Don Aldo,
      las 2 respuestas estándar al tema son: 1. el PC con su «1a Linea» y detrás Caracas … y 2. la cocinería Chilevamos, que dejó pasar el «proceso consti» y detrás la ONU. Chile es demasiado pequeño con demasiadas riquezas naturales para pasar desapercibido.

  • Lautaro Lobos dice:

    Muy de acuerdo con tus memorias, fui absolutamente contrario a Pinochet en lo referente a derechos humanos, desgraciadamente muchos extremos de izquierda me impidieron aceptar sus tesis, que ,una vez más fracasaron ,en lo económico, no vale la pena seguir polarizando el país mirando 50 años atrás, hay que mirar adelante,con tu ,y nuestro tema favorito,la educación, que hasta hoy ha sido dejado en mano de políticos,incompetentes,abrazos

  • Jorge Acuña dice:

    Muy buena columna gruesa Mario.
    Pero lo que yo recuerdo de ese Septiembre es la falta de liderazgo y capacidad de muchos «jefes» a los que Allende, un demócrata, no pudo manejar.. Había desobediencia interna dentro de la propia
    UP, ¿o ya estaba infiltrada por la CIA?
    Y el éxito de Pinochet se lo debe a Buchi que ordenó las platas. No hubo ningún orden en los gastos del gbo militar hasta cuando llegó Buchi.

  • Julio Valenzuela dice:

    Con el respeto que me producen tus años, tu coherencia, tu valor y lucidez intelectual, no discreparé contigo porque estoy en desacuerdo con el 50% de lo que dices. Creo que es la hora del respeto, del silencio de los mas jóvenes quienes debemos aprender el valor del concepto «honra» y que, en ese silencio, podamos mirar en perspectiva, buscar alguna forma de catarsis y sanidad colectiva (porque aunque de derecha, agota el espíritu estar siempre discutiendo) y evolucionemos, sanemos y nos tomemos un café como pueblo, tranquilos, en paz. Me hiciste recordar una entrevista al capitán Tafra, el único de los escoltas de Pinochet que dió pelea hasta el final a los frentistas y él termina diciendo, ante la pregunta ¿qué haría usted si se encontrase de frente con alguno de los que los atacaron ese día a esta altura de la vida?. Tafra respondió «tal vez sentarnos y tomarnos un café porque creo que eso nos hizo falta». Un abrazo, maestro.

  • Alejandro Perelman dice:

    Coincido con tu diagnóstico, aunque en lo personal voy un poco más atrás en la línea de tiempo…¿Que hubiera pasado si Allende lograba sus objetivos de instalar su «dictadura del proletariado»? Yo estoy seguro que estaríamos, al igual que Cuba, celebrando 50 años de hambre, campos de reeducación, tortura y asesinato de todo opositor, por modesto o tibio que fuera. Raya para la suma, Chile pagó (unos más que otros) el precio de haber, a la larga, instalado una democracia que por cierto, nos distinguió como los mejores alumnos del barrio latinoamericano.

  • Manuel Sanchez dice:

    Hola Mario, te sigo en todas tus columnas y esta es excelente como todas.

  • Sergio Araya dice:

    Excelente columna Mario, compañero en la U. Comparto casi todos tus comentarios y difiero sólo en la importancia que le atribuyes a la influencia de Estados Unidos que sin duda intervino desde un principio del gobierno de Allende, pero no me parece que fue con la importancia que le atribuyes y por el contrario pienso que el golpe hubiera existido aún sin ninguna influencia americana, Al respecto es útil leer a Daniel Mansuy y Patricio Aylwin en sus libros recién lanzados.

  • Estimado teacher admirado:

    Concuerdo. Tengo mucho trabajo, nuevos antecedentes concretos y números sobre las técnicos en educación. Hemos retrocedido y el Plan Inicial se vislumbra aún en mi cerebro como una triste utopía, le enviaré PDF.
    Como político hay, por lo mismo, mucho trabajo, y solo agradezco a Don Patricio la promulgación del Decreto 524 sobre Centros de Estudiantes (hay ocasiones que para nada agradezco y me siento marcada desde la cuna).
    Sabe? si fuera legisladora propondría una pequeña modificación en el Decreto 524, chiquitita.
    ¿Cuándo nuevas clases gratis por zoom? Como hace un año…. No me diga que las clases solo eran «operacionales» en virtud del Plebiscito 🤭
    Su libro aún no lo termino de leer en especial porque quedan más de doce meses para las municipales, pero en fin, es aplicable su ciencia para una pyme cierto?

    Cariños y mucho ánimo amarillo

    Constanza✅

    Pd: Lo quiero y lo odio a la vez, usted sabe 💛✅😎😖😉

  • JAVIER CONTRERAS dice:

    Gracias Mario, por tu columna..
    Aún cuando no estoy de acuerdo con que el destino del gobierno estaba sellado con anticipación, ya que Allende trazó su propio destino.. Si bien la CIA estaba involucrada, esto se debió netamente a que la KGB estaba también involucrada, antes y después de ser elegido como presidente; con dinero, agentes y armas. Si bien éramos el jamón del sándwich durante la guerra fría; allende colaboró mucho en su derrocamiento, al no respetar el pacto de garantías constitucionales, y transformar a chile en un verdadero caos.
    Cada cual tiene su propia opinión de lo que ocurrió antes y después del golpe, y más que tratar de convencer a los que piensan distinto, creo que hay que respetar las diferentes opiniones; pero por sobre todo trabajar para que estos hechos jamás se vuelvan a repetir.
    saludos y gracias por tu opinión.

  • Julio dice:

    Las causas del golpe no tienen importancia. Ya pasaron casi 50 años de eso. En los tiempos de hoy…una eternidad. Solo un dinosaurio retrógrado sigue pensando en eso. Y no tiene que ver con la edad. Para muestra el gobierno.
    Lo que importa es lo que pasó en América Latina en el mismo tiempo. La realidad es que Chile se diferenció, a pasear de tener muy poco. La diferencia se logró gracias a la dictadura y su duración y s la posterior aceptación de que al menos en lo económico se hizo bien. Es claro que hubo un precio que pagar y que los derechos humanos se atropellaron. Pero por qué…o los derechos de quienes… De los que se opusieron majadera y equivocadamente…así de simple y que si hubieran triunfado igual que pretenden ahora pero que no van a lograr nos dejaría igual o peor que nuestros vecinos. Aceptarlo de una vez..por todas..si ponen a la gente a elegir entre Allende y Pinochet…Pinochet gana y punto. No pongan a la gente decidir huevadas de 50 años. Las personas jamás nunca en la historia se han interesado en algo tan viejo. Este debe ser el único tema eeon en el mundo que sigue dando vueltas después de tanto tiempo.

  • Fernando G. del R. dice:

    Querido Mario, respetado adversario desde que compartimos aulas si bien entiendo que a nadie le gusta reconocer haber estado equivocado, y prefiera culpar de todo a la CIA y al gobierno de los EEUU,, no me parece que la influencia de los EEUU fuera tan importante como la soberbia e inexperiencia de la UP que nos condujo al precipicio. El apoyo masivo del golpe, ni la ninguna defensa al gobierno, no se logra con el financiamiento externo, ni con la publicidad engañosa.
    Por favor no caigas en la excusa fácil, Tu mismo lo acabas de comprobar con el fracaso total del apruebo¨, que no se debió a lo estúpido de la gente ni a las mentiras de los fascistas, si no al error de los nuevos aprendices de brujo que nos gobiernan.

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